Acortar cordones: la longitud correcta en cuatro pasos
En pocas palabras: Los cordones demasiado largos se acortan en cuatro pasos: mide el sobrante con el zapato atado y márcalo con un rotulador, corta por la marca con unas tijeras afiladas, forma nuevas puntas enrollando cinta adhesiva bien apretada alrededor de los extremos y, por último, sella las puntas con pegamento resistente al agua, esmalte de uñas transparente o —si son de poliéster— acercándolas brevemente a la llama de un mechero.
¿Alguna vez has comprado un par de zapatos nuevos y te has dado cuenta de que los cordones son demasiado largos? Si no tienes cuidado, podrías tropezar con ellos y hacerte daño. Pero no hace falta comprar cordones nuevos: con unos pocos objetos que tienes en casa —rotulador, tijeras, cinta adhesiva y pegamento o esmalte de uñas— acortas tus cordones a la longitud correcta en cuatro pasos. Cuánto deberían medir idealmente los cordones de tu zapato te lo dice de antemano la calculadora de longitud de cordones.
Paso 1: Medir y marcar el sobrante de los cordones
Para acortar tus cordones, primero tienes que medir y marcar la longitud sobrante. Empieza por ponerte los zapatos y atarte los cordones como de costumbre. Después mide cuánto quieres acortar en cada lado. Lo mejor es hacer una marca con un rotulador en el punto por el que quieres cortar los cordones: así te aseguras de cortar en el lugar correcto.
Paso 2: Cortar los cordones por el punto correcto
A continuación, corta los cordones por los puntos marcados. Utiliza unas tijeras afiladas para evitar que los extremos se deshilachen.
Paso 3: Crear puntas estables en los cordones
Para conseguir una punta estable y bien acabada, enrolla cinta adhesiva —por ejemplo, celo— bien apretada alrededor de los extremos. Si quieres más estabilidad, puedes poner unas gotas de pegamento bajo el final de la cinta antes de enrollarla sobre la punta. Recorta con cuidado los restos de plástico que sobresalgan por el extremo de la punta.
Paso 4: Reforzar y alisar la punta del cordón
Método a) Acabado con pegamento resistente al agua
Para reforzar las puntas de los cordones, aplica una pequeña cantidad de pegamento resistente al agua en el extremo de las puntas y presiónalas con cuidado para que el pegamento penetre en la punta. Cuando el pegamento empiece a secarse, recorta el sobrante y, si hace falta, aplica otra capa fina: así las puntas duran más y quedan con un aspecto más liso. Evita el pegamento instantáneo y opta por pegamentos resistentes al agua como UHU o Pattex.
Método b) Refuerzo con esmalte de uñas
Si no tienes pegamento a mano, puedes usar esmalte de uñas transparente. Aplica una capa fina en el extremo de la punta y deja que se seque por completo.
Método c) Sellado con mechero
Si tus cordones son de poliéster, puedes sellar el extremo fundiéndolo y obtener así una punta lisa. Acerca con cuidado el extremo de la punta a una llama, de modo que el material se funda justo lo necesario para crear un borde sellado.
Conclusión
Medir, cortar, enrollar la punta y sellar: no hace falta más para llevar unos cordones demasiado largos a la longitud correcta y evitar tropiezos. Por cierto: unos cordones bien atados se sueltan mucho menos; los nudos más fiables te los enseña nuestra guía para atar y anudar cordones.