Atar y anudar cordones: una guía práctica
En pocas palabras: El lazado cruzado es el método más extendido y funcional para pasar los cordones; para una sujeción duradera, usa el nudo doble o el nudo de cirujano. Si los cordones se desatan constantemente, ayudan unos cordones más cortos con la longitud correcta, cordones redondos o encerados y una técnica de nudo robusta. En las botas de senderismo, los ganchos de bloqueo y la técnica de polea fijan el talón — y tras unos 25 minutos de marcha conviene reajustar el lazado una vez.
Distintas formas de atar los cordones
Los tres métodos de lazado más habituales son el lazado cruzado, el lazado paralelo y el lazado diagonal.
Lazado cruzado clásico
El lazado cruzado es el método más extendido para pasar los cordones. Destaca por su sencillez y funcionalidad.
- Empieza pasando los cordones por los ojales inferiores y asegúrate de que ambos extremos queden igual de largos.
- Lleva después una punta del cordón en diagonal hasta el ojal opuesto y, a continuación, la otra punta hasta su ojal opuesto.
- Repite el proceso hasta llegar arriba.
Procura pasar los cordones siempre desde abajo por los ojales. Así la tensión se reparte de manera uniforme y el zapato queda bien fijado al pie. Además, los cordones ceden mejor, lo que facilita poner y quitar el zapato, y se desgastan menos.
Lazado paralelo
Su simetría convierte al lazado paralelo en un estilo muy popular. Este método funciona mejor con un número par de ojales. Con un número impar de pares de ojales, empieza de modo que uno de los dos cordones quede unos 2,5 cm más largo que el otro.
- Empieza por los ojales inferiores. Pasa una punta por ambos ojales inferiores de forma que salga por un lado.
- Toma la otra punta del cordón y llévala al siguiente ojal del lado derecho.
- Lleva después de nuevo la otra punta al ojal opuesto. Repite el proceso alternando los lados hasta llegar arriba.
Esta imagen muestra una guía paso a paso del lazado paralelo:
Lazado diagonal
El lazado diagonal es un método muy popular para atar los zapatos de forma creativa, elegante y segura.
- Empieza pasando el cordón por el ojal inferior de un lado del zapato y llévalo en diagonal hacia arriba a través del ojal opuesto. Repite este paso llevando el cordón en diagonal por el siguiente ojal del lado contrario.
- Continúa el proceso hasta alcanzar el ojal superior. El cordón recorre ahora el zapato en una línea diagonal continua. Procura mantener una tensión uniforme para un ajuste seguro y cómodo.
Distintos tipos de nudos para los cordones
Lazada sencilla
La «lazada sencilla» es la técnica básica y más extendida para atar los zapatos: fiable y rápida. Así se hace:
- Hacer el nudo inicial: Sujeta un extremo del cordón en cada mano, cruza ambos extremos, pasa el extremo superior por debajo del inferior y aprieta.
- Formar una oreja de conejo: Sujeta un extremo del cordón y forma con él un lazo (la «oreja de conejo»).
- Envolver el otro cordón: Toma el otro extremo y envuélvelo de delante hacia atrás alrededor de la oreja de conejo.
- Formar la segunda oreja de conejo: Introduce el extremo recto por el círculo que se ha formado para crear una segunda oreja de conejo.
- Apretar: Tira de ambas orejas de conejo para apretar el nudo.
Nudo de orejas de conejo
La técnica de las orejas de conejo es un método muy popular y perfecto para que los niños aprendan a atarse los zapatos.
- Hacer el nudo inicial: Sujeta un extremo del cordón en cada mano, cruza ambos extremos, pasa el extremo superior por debajo del inferior y tensa ambos extremos.
- Formar los lazos (orejas de conejo): Forma un lazo con cada extremo del cordón. El extremo queda detrás del lazo y apunta hacia la puntera.
- Anudar los lazos: Cruza ambos lazos, pasa la punta de uno de ellos por delante a través del hueco entre los dos lazos y sepáralos tirando con fuerza. Tira tanto de los lazos como de los extremos sueltos para asentar bien el nudo.
Nudo doble
El nudo doble se hace añadiendo, después de un nudo normal (por ejemplo, una lazada), otro nudo encima:
- Hacer un nudo sencillo: Cruza ambos extremos del cordón, pasa un extremo por debajo del otro y tensa ambos extremos.
- Hacer una lazada: Forma un lazo (oreja de conejo) con cada extremo, cruza ambos lazos, pasa uno de ellos por delante a través del hueco entre los lazos y tensa ambos lazos.
- Hacer el nudo doble: Vuelve a cruzar ambos lazos, pasa uno de ellos por delante a través del hueco entre los lazos y aprieta.
El nudo doble ofrece una sujeción adicional y evita que el nudo se deshaga durante la actividad.
Nudo de cirujano
Empieza con una lazada normal. Antes de apretar el nudo, pasa uno de los dos lazos una segunda vez por el hueco central del nudo, entre ambos lazos. Esto asegura el nudo adicionalmente y evita que se deshaga.
¿Cómo evitar que los cordones se desaten? 6 consejos prácticos
Para que los cordones queden atados de forma duradera, lo decisivo es la longitud correcta, el material o la forma de los cordones y una técnica de nudo robusta. Con estos seis consejos, tus cordones se mantendrán bien atados todo el día.
1. Elige cordones más cortos
Muchos zapatos vienen con cordones innecesariamente largos que a menudo tocan el suelo y por eso se desatan con más facilidad. La calculadora de longitud de cordones te indica la longitud ideal para tus zapatos.
2. Revisa tus cordones
- Superficie: Los cordones planos, por su mayor superficie y menor fricción, tienden a aflojarse más que los cordones redondos.
- Elasticidad: Los cordones elásticos se estiran bajo tensión, lo que mejora la sujeción. Elige los cordones también en función de su elasticidad.
Consejo: Los cordones redondos de poliéster con cierta elasticidad y una superficie más pequeña son una buena elección. Los cordones encerados son también una buena alternativa, ya que la cera aumenta la fricción y evita que los nudos se deshagan.
3. Técnicas de nudo robustas para todo el día
Usa un nudo robusto como la lazada con nudo doble o el nudo de cirujano. Estos nudos garantizan que tus cordones permanezcan bien atados y firmes durante todo el día.
4. Usa el truco del bálsamo labial
Para una sujeción extra puedes crear tu propia versión de cordones encerados.
Empieza a atar como de costumbre, pasando el cordón izquierdo por encima y a través del derecho y tirando de él hacia el pie.
A continuación, aplica bálsamo labial sobre los cordones en la zona del nudo. Esto genera fricción y evita que los cordones se aflojen.
5. Pasa la lazada por debajo de un cruce y asegúrala
Iguala las cuatro partes de la lazada (dos lazos y dos extremos) para que tengan aproximadamente la misma longitud. Junta las cuatro partes en un solo haz y mételo por debajo de uno de los cruces del cordón entre los ojales centrales del zapato. Así los cordones quedan sujetos bajo el cruce y ya no pueden soltarse de forma involuntaria.
6. Alternativa: cordones con cierre
Los sistemas de cierre en los cordones resuelven el problema de los cordones que se desatan de forma especialmente eficaz. En lugar de un nudo tradicional, un pequeño mecanismo de cierre mantiene los cordones bien sujetos en su sitio: una vez apretados, se acabó el volver a atarlos constantemente. Los cierres existen en muchas variantes, tanto visibles como invisibles, con el mecanismo oculto.
Guía para lazar y anudar botas de senderismo
Los materiales modernos ofrecen confort, pero en las rutas largas las botas de senderismo pueden rozar o apretar, ya que la horma suele estar diseñada para la media de todos los pies. Los senderistas experimentados, sin embargo, conocen técnicas de lazado eficaces que alivian o incluso eliminan la mayoría de los problemas en rutas largas. Esta guía explica cómo lazar y anudar las botas de senderismo de forma óptima y qué técnicas se adaptan a las distintas formas de pie y condiciones de la ruta.
Preparativos antes de lazar las botas de senderismo
La bota debe quedar bien ajustada
Las botas de senderismo y de montaña deben dejar un dedo de espacio por delante de los dedos del pie para evitar golpes contra la puntera en los descensos. Para comprobar el ajuste correcto, también debe caber un dedo entre el talón y la parte trasera de la bota. Así la bota no queda ni demasiado apretada ni demasiado holgada y ofrece una sujeción óptima.
Los calcetines adecuados
Los calcetines de senderismo deben ser algo más altos que las botas para ofrecer una buena protección. Unos calcetines demasiado cortos pueden deslizarse dentro de la bota y provocar ampollas.
Los cordones adecuados
Los cordones de senderismo deben ser especialmente robustos y resistentes para soportar las altas exigencias de las rutas. Los cordones con estructura reforzada ofrecen una mayor resistencia a la rotura y a la abrasión, lo que mejora notablemente su durabilidad. Los cordones ligeramente texturizados proporcionan además una mejor fijación y evitan que el lazado se afloje durante la marcha.
Introducir bien el pie en la bota
Primero centra la lengüeta para que el pie entre bien. Después, apoya la bota firmemente sobre el talón, de modo que este se deslice correctamente dentro de la bota y quede bien asentado.
Lazado para senderistas: fundamentos para todos
Lazado estable: cordones enrollados dos veces entre sí
En lugar de llevar los cordones directamente al ojal opuesto, se enrollan dos veces entre sí. La fricción que se genera evita que los cordones se aflojen.
Fijación óptima de los cordones con el gancho de bloqueo
El gancho de bloqueo fija los cordones entre dos zonas de la bota — el empeine y la caña — y garantiza que el talón se mantenga seguro en su posición. Funciona de forma óptima cuando los cordones pasan de arriba hacia abajo y después se cruzan.
Buena sujeción gracias al reajuste regular
Durante la caminata, los pies se dilatan por la mayor circulación sanguínea, lo que hace necesario reajustar los cordones.
- Momento: Unos 25 minutos después de empezar la caminata conviene reajustar el lazado una vez.
- Duración de la ruta: En rutas largas, reajustar el lazado con regularidad garantiza un confort duradero.
- Cambios de terreno: Al cambiar entre subida y bajada es recomendable volver a atar los cordones para garantizar una sujeción óptima.
Lazado para senderistas: técnicas según la forma del pie
Sujeción extra: técnica de polea contra el deslizamiento del talón
La técnica de polea se utiliza cuando se necesita una sujeción adicional en la parte trasera de la bota. Reduce el movimiento vertical del talón y evita así rozaduras molestas y la formación de ampollas. Así funciona:
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Pasar los cordones por el gancho de bloqueo: Pasa los cordones desde el ojal superior del empeine directamente desde abajo por el gancho de bloqueo del mismo lado. Así se crea una conexión directa entre el ojal y el gancho.
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Cruzarlos hacia el lado opuesto: Lleva después los cordones cruzados hacia el lado opuesto de la bota y pásalos por el ojal correspondiente.
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Tensar los cordones y continuar el lazado: Tensa los cordones para asegurar la fijación. Después continúa lazando como de costumbre.
Aliviar la presión en el antepié y los dedos: lazado de zapatería
El lazado de zapatería reparte la presión de manera uniforme, reduce la presión sobre el antepié y ofrece a la vez una sujeción segura. Es especialmente adecuado para dedos sensibles o puntos de presión.
- Inicio: El cordón se pasa desde arriba por los dos ojales inferiores de la bota.
- Extremo izquierdo: El extremo izquierdo se lleva en diagonal por el interior hacia la puntera y después se saca por el ojal superior derecho.
- Extremo derecho: El extremo derecho se laza en zigzag, llevándolo alternativamente en diagonal al ojal izquierdo más cercano y de vuelta al lado derecho.
- Repetir: Este patrón se repite hasta que el extremo derecho llega al ojal superior izquierdo.
- Final: Para terminar, los cordones se atan como de costumbre con una lazada.
Ajustar la anchura de la bota: saltarse un cruce
Si la bota presiona lateralmente el pie, puede ser útil saltarse un cruce del lazado. En lugar de cruzar los cordones, a la altura del punto de presión se llevan rectos de un ojal al otro, sin cambiar de lado. Así el pie gana espacio y la presión en esa zona disminuye.
Anudar botas de senderismo: técnicas avanzadas
Un nudo seguro es decisivo para la sujeción y el confort en las botas de senderismo. Con distintas técnicas de nudo se puede aumentar la estabilidad, evitar puntos de presión y reducir el riesgo de tropezar. Los siguientes métodos ayudan a fijar los cordones de forma óptima y a adaptarlos a las necesidades de cada uno.
Mayor sujeción con cruces y vueltas dobles
El atado de las botas de senderismo termina idealmente con un nudo llano, un nudo de firmeza media que resulta fiable en muchas situaciones. Con técnicas sencillas puede convertirse en un nudo doble estable que evita eficazmente que los cordones se suelten durante la caminata.
Más vueltas significan más fricción. Un nudo queda especialmente firme si ya el primer cruce se hace doble: para ello, cruza los cordones dos veces en lugar de una y apriétalos a continuación.
Más libertad en la espinilla: nudo bajo
Sobre todo en las subidas, el nudo de la caña puede presionar contra la espinilla. Eso limita la libertad de movimiento y con el tiempo resulta molesto. Un nudo que presiona se soluciona fácilmente colocándolo más abajo. Para ello, pasa los cordones de arriba hacia abajo por el gancho superior. Así el nudo queda aproximadamente un centímetro más abajo.
Evitar tropiezos: guardar bien los cordones en las botas
Los lazos demasiado grandes deben guardarse de forma segura por delante o por detrás de la lengüeta. En la maleza, entre árboles y arbustos, los cordones pueden engancharse fácilmente en las ramas y convertirse en trampas. Una solución es hacer pequeñas lazadas dobles o remeter ordenadamente el sobrante de los cordones en los laterales de la abertura de la bota o bajo el lazado, de forma que queden bien fijados y no cuelguen sueltos.
Preguntas frecuentes sobre cómo atar los cordones
¿Qué nudo de zapatos aguanta mejor?
Para una sujeción duradera son adecuados el nudo doble y el nudo de cirujano. En el nudo de cirujano, uno de los lazos se pasa una segunda vez por el centro del nudo antes de apretarlo: eso aumenta la fricción y evita que se deshaga.
¿Por qué se desatan los cordones constantemente?
Las causas más frecuentes son cordones demasiado largos, cordones planos y lisos con poca fricción y una lazada sencilla. La solución: la longitud adecuada, cordones redondos o encerados y nudos más robustos como el nudo doble o el de cirujano.
¿Qué técnica de atado es adecuada para los niños?
El nudo de orejas de conejo: con cada extremo del cordón se forma un lazo, los lazos se cruzan y se anudan. Este método es fácil de recordar y rápido de aprender.
¿Cómo se lazan las botas de senderismo contra el deslizamiento del talón?
Con la técnica de polea: los cordones se pasan desde el ojal superior del empeine directamente desde abajo por el gancho de bloqueo del mismo lado, se cruzan hacia el ojal opuesto y se tensan. Eso fija el talón y previene las ampollas.
¿Cuándo hay que reajustar el lazado de las botas de senderismo?
Unos 25 minutos después de empezar la caminata, ya que los pies se dilatan por la mayor circulación sanguínea — además, en cada cambio entre subida y bajada, y con regularidad en las rutas largas.
Conclusión
Ya sea lazado cruzado, paralelo o diagonal: la técnica de lazado correcta aporta sujeción, confort y estilo. Si tus cordones se desatan constantemente, la causa suele estar en la longitud, el material o el nudo: con la longitud adecuada, cordones redondos o encerados y un nudo doble o de cirujano, todo queda bien atado. En las botas de senderismo, el gancho de bloqueo, la técnica de polea y el reajuste regular fijan el talón en cada ruta. Y si los cordones se han ensuciado tras muchos usos, te ayuda nuestra guía para limpiar y lavar cordones.